3 may. 2016

Proyecto de Zona Verde Pública - Vegetación (II) - Mejora Condiciones Climáticas

Siguiendo la serie sobre el Proyecto de Zona Verde Pública en la fase del Diseño global y las partes constituyentes del Proyecto, continuamos tratando la Vegetación. En esta entrada nos centraremos en la Mejora de las Condiciones Climáticas.


MEJORA DE LAS CONDICIONES CLIMÁTICAS

Las zonas verdes ejercen influencias directas sobre:
-          La radiación solar
-          La temperatura del aire
-          El viento
-          La humedad relativa del aire

Las áreas de confort están reguladas por la acción conjunta de estos cuatro elementos. Podemos tener frío, calor, sentirnos bien. La situación agradable de confort es mensurable de acuerdo con la edad, sexo y el clima particular de cada individuo.

Modificación de la temperatura: El cuerpo humano posee una temperatura uniforme en torno a los 37 ºC. Esta temperatura es la adecuada para el mantenimiento de los procesos metabólicos del organismo y es producida por el calor generado en la combustión de los alimentos. Una persona genera alrededor de 50 Kcal/hora en reposo. Si desarrolla algún tipo de actividad el calor generado es notablemente superior. El grado de confort se logra cuando el ambiente que rodea a un individuo es capaz de absorber exactamente las calorías que ceda.

Las ciudades en general, a falta de condiciones climáticas especiales (inversión térmica...) tienen una temperatura superior en 0,5 a 1,5 ºC superior al terreno abierto circundante. Esta diferencia puede resultar agradable en verano y perjudicial en invierno.

La radiación solar tiene aproximadamente un 50% de radiaciones infrarrojas, un 50% de radiaciones visibles y un 1% de radiaciones ultravioletas. La temperatura de la tierra es regulada por ese 50% de radiación infrarroja de la cual un 20% se emplea en calentar el CO2, H2O y partículas de polvo, un 10% es reflejada por las nubes y polvo atmosférico (contaminación), logrando atravesar, entre radiación directa y difusa un 20%.


Jardinería en parque urbano
Durante el día ese 20% de radiación (en la tropopausa la radiación total arroja 1,94 cal/cm2/minuto) es absorbida por las superficies de la ciudad en mayor o menor grado dependiendo de sus características – color, textura, orientación – El calor almacenado en estos cuerpos se radia o conduce posteriormente al ambiente elevándose la temperatura de éste, con una disminución simultánea de la temperatura del aire.
En cambio si las superficies que reciben la radiación solar son las hojas de los vegetales los efectos que se producen en el ambiente son otros:

1.  Las hojas de los árboles, arbustos y hierbas reflejan una parte de la radiación solar que se pierde a la atmósfera.
2.  Las hojas absorben una buena parte de la radiación solar, como energía necesaria para la función clorofílica, que de esta forma no llega a otras superficies en sombra.
3.  Las hojas de los vegetales experimentan muy escasa elevación de su temperatura ya que la transpiración las mantiene refrigeradas permanentemente.
4. La transpiración entrega al aire cantidades considerables de agua (un árbol de regulares dimensiones puede transpirar por término medio al día 400 litros de agua) que mantienen o incluso elevan la humedad relativa del aire.
5.  Esta mayor cantidad de agua en el aire al evaporarse dulcifica el ambiente (por cada gramo de agua que se evapora a 100 ºC y a la presión atmosférica se pierden del ambiente 539 cal/gramo).

El grado de variación de la temperatura y humedad relativa varía mucho de unas especies vegetales a otras, grado de cobertura y disponibilidad de agua en el subsuelo. Podemos decir, a título orientativo, que una buena cubierta de vegetación hace decrecer la temperatura en un 25% y aumentar la humedad relativa un 50%.

Durante la noche la cubierta vegetal de árboles y arbustos también tiene efectos beneficiosos contribuyendo notablemente a la amortiguación de las variaciones térmicas:

1. Una buena parte de la radiación de la tierra es reflejada por la cubierta vegetal y vuelve a la tierra impidiendo que ésta se enfríe más deprisa.
2. La mayor humedad relativa del aire favorece la condensación produciéndose el proceso inverso a la evaporación con una cesión de calor al ambiente.
3. La presencia de vapor de agua en la atmósfera intercepta la radiación que es absorbida y devuelta a la tierra.

Como podemos observar, la cubierta vegetal tiene unos efectos muy considerables en la regulación de la temperatura comparables a los de las nubes. Los árboles de hoja caduca tiene además la ventaja de proporcionar esta cubierta protectora cuando más se necesita.

Viento: El viento es otro de los factores muy condicionantes del conforto climático. Los efectos pueden ser positivos o negativos dependiendo de la presencia o ausencia de vegetación. El viento incrementa la evaporación del agua y consecuentemente provoca una disminución de la temperatura.

El viento por el contrario puede tener efectos contrarios, queremos decir, en lugar de desecar el ambiente, elevar su humedad en los lugares a sotavento de las zonas arboladas. En efecto, el viento aumenta la transpiración de los vegetales y transporta notables cantidades de agua que pueden quedar a sotavento, sobre todo cuando la velocidad de éste disminuye por causa del arbolado. Podemos decir que el viento en las masas arboladas, en época de actividad vegetativa, produce la desecación del ambiente en el borde de barlovento y la elevación de la humedad  relativa en el centro de las masas y a sotavento de las mismas.

El viento también homogeniza la temperatura y humedad relativa del aire, provocando una mayor uniformidad al mezclar las masas de aire calientes y frías.
La protección contra el viento de los edificios por medio de plantaciones puede hacer cambiar el microclima de forma muy notable.

Quizá el principal efecto de la vegetación en relación con el viento sea la disminución de su velocidad. Sabemos que el viento es un factor decisivo del confort que puede pasar de ser una brisa agradable a un fuerte vendaval que sale de la línea de lo confortable para constituir un peligro. Conviene recordar:

- Una pantalla vegetal con especies que proporcionen una buena densidad y de follaje fastigiado y copa voluminosa actúa con valores apreciables a una distancia de 2 a 3 veces su altura a barlovento y de 15 a 20 veces a sotavento.
- Las pantallas vegetales deben disponerse inteligentemente pues un fallo en la misma puede constituir un peligro. Así, hemos de tener presente que el viento por los bordes de la pantalla, superior y laterales, aumenta de velocidad.
- Un fallo en la continuidad de la pantalla provocará, por ese agujero, un viento de mayor velocidad.
- Las especies elegidas deben ser lo suficientemente resistentes y de potente sistema radical para impedir que puedan ser arrancadas.
- El espesor de la pantalla favorece la protección mutua de los vegetales.

Precipitación y humedad: Los árboles, arbustos y hierbas son importantes en el ciclo hidrológico. Interceptan las precipitaciones y evitan el impacto de las gotas sobre la superficie del suelo y disminuyen la velocidad de las corrientes de escorrentía, impidiendo o aminorando la erosión.

La vegetación con sus raíces y el continuo aporte de restos orgánicos al suelo favorece la aireación y el mullido con lo cual la penetración del agua de lluvia es mucho mayor, recargando de forma notable lo acuíferos del suelo. Además de esto, la materia orgánica depositada por los vegetales, en unión con las partículas minerales (arcilla fundamentalmente) crea el llamado complejo coloidal argilo-húmico que pose un poder de retención de agua elevadísimo.

En grandes masas de vegetación, merced al aumento de humedad relativa que ellas producen, pueden verse favorecidas las lluvias de relieve y, sobre todo, las precipitaciones horizontales: escarcha y rocío.

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