1 sept. 2011

Las Bases de Precios en el Paisajismo (II)

Utilidades (I)

Empezaremos por las utilidades más obvias que nos puede facilitar una Base de Precios:

A) PRECIO: El precio o valor económico de un determinado recurso o unidad de obra. Esta es la utilidad más conocida y sin embargo no es la más importante. El precio se obtiene como media de los diferentes precios de mercado y/o de los catálogos de productores o distribuidores. Es pues un precio medio que nos servirá de referencia. Esta referencia es muy importante para los profesionales dedicados al peritaje, así como de base de partida para las áreas en las que no seamos expertos.


Estos precios hay que adaptarlos a las condiciones particulares de nuestro proyecto, es decir, deberemos modificarlos por aspectos como:
    • Ubicación: Según la zona de España en que nos encontremos será necesario bajar o subir los precios de partida.
    • Emplazamiento: La dificultad de los accesos a la obra, puntos de producción cercanos, dificultades de ejecución por la topografía de la parcela (en muchos casos existirán unidades de obra que prevean distintos grados de dificultad según la pendiente del terreno, el tipo de suelo, etc, pero en otros casos habrá que estimar las dificultades particulares de nuestro proyecto) nos obligarán a incrementar los costes, sobre todo vía rendimientos.
    • Época del año: Muchas de las labores realizadas en épocas inadecuadas suponen un coste extra que hay que tener en cuenta si nos vemos obligados a realizarlas bajo tales condiciones.
    • Cantidades: Un aspecto muy importante que puede abaratar o encarecer en gran medida una unidad de obra es la cantidad presente en la misma. No es igual el precio de suministrar un solo árbol que el de cien, o el coste por m² de pavimentar 10 m² a pavimentar 1.000 m².
    • Exigencias del diseño: El proyecto de paisajismo, donde el resultado estético es muy importante, nos puede llevar en determinados momentos a tener que ejecutar unidades de obra de una forma especialmente cuidadosa o con despieces más complicados de lo normal, por lo que deberemos incrementar el coste para asegurarnos que se ejecute como deseamos.


B) DESCRIPCIÓN: Este punto junto con el siguiente (descomposición) son los dos valores más interesantes que nos ofrecen las Bases de Precios.



Una buena descripción de la unidad de obra nos asegurará durante la fase de ejecución de la obra que se haga lo que hemos proyectado.
En la descripción deben figurar con claridad las operaciones a realizar, el orden y la forma de ejecutarlas, incluso indicando la maquinaria y/o cualificación de la mano de obra que la ejecutará, los materiales a emplear, las dimensiones de las piezas, espesores de las capas y las labores secundarias asociadas a la misma como pueden ser pruebas de funcionamiento, limpieza, etc, y finalmente la forma en que se medirá.



C) DESCOMPOSICIÓN: Consiste en desglosar en elementos unitarios las unidades de obra indicando el rendimiento necesario para realizarla. Tanto los elementos unitarios como los rendimientos se obtienen de la experiencia de profesionales expertos en la materia. Por lo que la calidad de una Base de Precios depende de lo bueno que sean sus colaboradores. Los elementos unitarios se agrupan en tres grupos:

Mano de obra: Se clasifica según categorías laborales y áreas de trabajo. El coste de la mano de obra se obtiene por las horas de trabajo necesarias por cada oficio para realizar la unidad de obra.

Maquinaria: Del mismo modo se calculan los rendimientos para la maquinaria empleada, valorando el coste horario para cada máquina que interviene en la ejecución de la unidad de obra.



Materiales: Los materiales a emplear se valoran según su forma de medirlos, ya sea por ud, m, m², m³, kg, etc, siendo el rendimiento la cantidad de material a usar para la unidad de obra. Un aspecto a tener muy en cuenta cuando nos dediquemos a modificar o crear unidades de obra nuevas (algo inevitable por muchas Bases de Precios que tengamos), es no perder la noción de en qué unidad se mide nuestra unidad de obra porque es fácil cometer errores importantes por simples descuidos.


A estos tres grupos hay que añadir un cuarto elemento que son los Medios auxiliares. Son los pequeños materiales, herramientas, consumibles y demás recursos necesarios para ejecutar la unidad de obra de pequeño coste por lo general y difícilmente evaluables, por lo que normalmente se suele estimar un porcentaje del coste de la unidad de obra.


En las descomposiciones deben figurar todos los elementos necesarios para ejecutar la unidad de obra y sus rendimientos. Es aconsejable colocarlos por orden de empleo en obra para tener una idea más clara a la hora de la ejecución y asegurarnos que no nos olvidamos de nada.

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